febrero 26, 2011

No hay nada de que preocuparse te dije. Pero si de que ocuparse dijiste. Y no sentias y vivias una fantasia y no te entendia. Y vos creiste eso de mi, y yo crei eso de vos. Que raros somos te dije. Raros los dos dijiste. Y senti lo que quedaba, lo poco que quedaba de una mirada fugitiva, de una sonrisa y de una lagrima. Una lagrima que me mostraba todo lo que te negabas a admitirme. No hay nada de que preocuparse dijiste. Pero si de que ocuparse te dije.

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