Veronika decide morir. Qué tonta fue Veronika. Que precipitada fue Veronika. Como me agrada Veronika. Que miedo tenía por demostrar lo que sentía, por sentirse diferente, despreciada, molesta. Que miedo tenía cada vez que se relacionaba con alguien, ¿y si no estaban tan comprometidos como ella? No quería dejarse ser, no queria dejar que la vieran siendo. Quería ocultarse, muy en lo profundo de su ser dónde pudiese amar y odiar descontroladamente. Sentir placer y dolor sin el mínimo signo de remordimiento y ser culpable de cada decisión que tomase. Quería mostrarse, a ella y cada una de las que la componían, y que la vean. Quería querer sin miedo a no ser querida, y ser querida sin miedo a que la quieran demasiado. Quería poder ser tierna y dulce sin pensar que molestaba. Quería molestar sin miedo al artazgo. Quería dejar ser a cada una de las partículas que la componían y que juntas sean todas las Veronikas que pudieran. Quería conocerlas a todas, conocerse en cada uno de sus delirios, histeriqueos y caprichos. Quería conocer cada pasión, cada sufrimiento y cada tormento. Quería conocer todas y cada una de las felicidades que la recorrían. Quería disfrutarlas y padecerlas. Tan difícil no puede ser vivir, si todos pueden, pero poco a poco los consume. Los invade y llegan a compadecerse de sus propias vidas. Se miran con indiferencia, se sufren y desean cambiarse. Se miran, nuevamente, con ojos de lujuria y se sienten capaces de vivir. Se averguenzan, se esconden, se pegan tiros con palabras, se estremecen en sus fracasos, en sus intentos de salir de la sociedad que los somete. Pero vuelven a lo lindo y tentador de la hegemonia, se alegran de que todo vuelva a ser normal, rutinario, aburrido, amargo. Se felicitan los unos a otros, se aplauden, se sonrien y se encuentran denuevo teniendo esa misma conversación vacía acerca del buso azul que me compré el lunes pasado. Se confortan, sabiendo que no van a tener que sufrir, total si todo está tranquilo deberíamos ser felices, no? Pero vuelve a llegar. Que lindo se vive en armonía. Me da asco. Y cuesta, como cuesta superarla. ¿Y si me dicen loco que? Viviré con eso, amigo. Intentará salirse de su mundo para conquistar el suyo porque al fin y al cabo lo único que quiere es vivir. Y parece tan fácil, no puede ser tan difícil, a todo el mundo le sale.
Veronika decide morir. Qué tonta fue Veronika. Que precipitada fue Veronika. Como me agrada Veronika.
1 comentario:
que lindo. que lindo.
je, soy ailu, mi luna
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