La sensibilidatt me rompre un poquito el bello y amistoso cerebro que me acompaña, gracias a dios, en todos los hermosos e interesantes momentos de la vida. Como me gustaría dibujar, sí, poder dibujar personitas abriendose la panza y encontrando que en su vientre tienen un bello reloj de arena que cuenta como sus segundos se van pasando, como se va muriendo sin notarlo, como sus entrañas van perdiendo la dulzura de la que antes se regocija: ¡pobre infeliz!. Que variable sos amiguita, que mal me caes, dejá de consumirte, el autolavadodecerebro no está bueno, hay cosas mejores como cuchillos, pistolas, y artefactos de esa índole.
1 comentario:
y a mí me pinta el precipicio
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