-
can you feel me? -
can you touch me? -
construite nuevas alas y salí a volar -
intenté ser pájaro, ¿viste?, pero estoy hecha para caer-
¿quién lo diría? la luna cayó redonda y ahora estoy pisando sus entrañas, matando sus deseos
¿quién lo diría? su sangre tiñe de rojo mi piel y me llena de algo desconocido, envenena mi ser, lo desnuda de certezas y me sumerge en un mar que no conozco e intento no temer, no, no hay que temer a lo que nos es ajeno
-
y me das fuerza, con tu sangre sobre mi bañándome en placer, en ganas de vivir y sumergirme en tu oscuro cielo, desaparecer -
sí! desparecer! sin previo aviso, sin anuncios ni preparativos, solo escapando, escapando de mi, de lo que me espera -
es que sos así, linda luna, y ayer no me atrevía a mirarte. ayer, que estabas tan hermosa, tan blanca, tan pura y perfectamente entera no me animé a disfrutar de tu magia llevándome. no, no lo merecía, no te merecía, no quería que me mires así, sinceramente no. no quería mentirte, no me quería obligar a eso -
pero ¿cómo esconderse? ¿como correr entre una gran multitud de miradas que te acechan? y sin embargo una pasa desapercibida y puede reir y gritarles a esos tristes ojos que no pueden atraparme. NO! no pueden retenerme, linda luna, ni los tuyos ni los de los millones que ansian saciar sus penas robando almas ajenas -
y sin embargo, ¡qué inevitable me sos!. logro escapar a tu cuerpo que me incita a morir pero no puedo dejar de pensarte, no puedo escaparme de tus trampas y miles de promesas. porque así, blanca y pura como sos, me tentás al vacío, me das ganas de caer y hundirme. pero cuando estoy ya en el fondo, cuando no queda nada más bajo mis pies, no quiero que me veas. me averguenzo y me rehuzo a mirarte. no quiero mentirte nena, no quiero mentirles -
¡cómo te extrañé anoche cuando ya te habías ido! y solo quedaban rastros de tu lindo cuerpo, memorias de un tal subsuelo -
y solo quedaba tu gusto en mi boca, en mi recuerdo, y un oscuro cielo bañado en lujuria -
y como le temo, a ellas, las otras. ¡cuánto miedo me da cuando empiezo a sentirlas, cuando su ser roza mi cuerpo y no me queda más que dejarlas recorrerme, desnudar mis penas y que se las lleven, que me las arranquen, ¡por favor, nenas!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario