mayo 12, 2012

el vivir, mi devenir
No, cruel vida, no me sumerjas en el interminable laberinto de tu búsqueda, no te escondas de mis frías manos que anhelan tu cuerpo y tu dulce esencia. 
No, sangrienta vida, no desgarres mi alma, déjame beberte, bañarme en placeres y reir con desencanto. 
No, deseosa vida, no cedas ante la lucha del devenir, ante tu ser gimiendo y gritando de lujuria, ni hundido en las más terribles pesadumbres. 
No, vida, no te rindas ante el paso del finito tiempo, de tu infinito cuerpo, tan suave, tan lejos.

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