Que increiblemente largos son estos días (más precisamente el domingo, ayer y hoy). Ya no se que hacer. Quería empezar con el movimiento y ahora me parece tan escaso. Estoy convencida que, junto con todas las personas y ladrillos, en mi casa hay un agujero negro. La negación me está ganando, no lo voy a negar. 'En tu segundo día ya vas a perder medio año'. Y, tengo miedo, qué le voy a hacer. Me da miedo la vida, ¡cuanto miedo me da!. Yo avisé que la nostalgia me iba a llegar tarde, pero más que nostalgia es ver la realidad a los ojos. No sé, no veo con claridad, pensaba escribirme y escupir lo que me está molestando pero me da vergüenza escribir lo que pienso (no pregunten razón porque sinceramente no la hay), no me cabe esto y cada vez veo que me viene mejor la frase 'mejor reir que llorar'. Pero a veces hace tan bien llorar, nena.
Duerme conmigo, yo te canto, te arrullo, te arropo, te abrigo, te mimo.
Cierto, la luna me sabe a poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario